¿Controlador integrado o variador solar?
250 m³/día en Andalucía
En el valle del Guadalquivir, un huerto regado por goteo saca su agua de un sondeo de 120 m y llena una balsa elevada. La punta de necesidad es de 250 m³ al día, no hay línea eléctrica en la parcela y el agricultor no la quiere. Tres familias de bombas saben sostener este punto de funcionamiento: un controlador LORENTZ PSk2, un motor de imanes permanentes GRUNDFOS SPE con variador RSI, y una bomba asíncrona GRUNDFOS SP con el mismo variador. Así las separa LE LAB, y así se ve por qué una función del variador, real por otra parte, no pesa nada aquí.
Un huerto, una balsa, ni un enchufe de corriente
El esquema es el de miles de parcelas andaluzas: un sondeo, una conducción que sube hasta una balsa de riego, y el goteo que sale de la balsa por gravedad. La bomba no tiene pues que seguir la demanda de los goteros, tiene una sola misión, llenar la balsa durante el día. La conexión a la red no se plantea: el centro de transformación queda lejos, y el solar al ritmo del sol conviene exactamente a este tipo de llenado.
Los datos de entrada
Bastan siete respuestas. La ciudad de referencia de irradiación es Córdoba, la profundidad del agua 120 m, la elevación hasta la balsa 5 m, la conducción 150 m. LE LAB calcula solo la altura manométrica total, 132 m, sumando las pérdidas de carga al desnivel. La casilla de apoyo eléctrico queda en no, y es una respuesta que cuenta tanto como las demás.

El resumen antes del cálculo. La altura manométrica total se calcula por usted, no hay que introducirla.
La solución elegida: un controlador integrado
LE LAB elige una LORENTZ PSk2-40 equipada con el cuerpo C-SJ42-19, un conjunto de 6 pulgadas que acepta hasta 63 m³/h y 200 m de altura. El campo cuenta 48 paneles de 630 Wp, es decir 30 240 Wp, cableados en tres cadenas paralelas de dieciséis paneles en serie. La producción media se establece en 281,7 m³ al día para 250 pedidos.

La solución de un vistazo: la bomba, el campo y la producción media, con la amplitud estacional anunciada sin rodeos.
Las tres familias en el mismo punto de funcionamiento
LE LAB no muestra una sola respuesta. A 250 m³ al día y 132 m de altura, tres familias sostienen la necesidad, y se clasifican por el tamaño del campo fotovoltaico que reclaman. Ahí es donde se abre la diferencia.
| Solución | Campo fotovoltaico | Producción media | Equipamiento |
|---|---|---|---|
| LORENTZ PSk2-40 C-SJ42-19 | 30 240 Wp · 48 × 630 Wp | 281,7 m³/d | controlador PSk2-40 integrado |
| GRUNDFOS SPE 32-23 | 35 280 Wp · 72 × 490 Wp | 276,4 m³/d | variador RSI 37 kW, filtro senoidal, sonda de temperatura |
| GRUNDFOS SP 77-15 | 46 350 Wp · 90 × 515 Wp | 283,3 m³/d | variador RSI 110 kW, filtro senoidal, sonda de temperatura |
La SPE pide un 17 % más de paneles que la PSk2, la SP asíncrona un 53 % más. La diferencia entre las dos Grundfos no extraña, es la del motor: la SP asíncrona frente a la SPE de imanes permanentes, a hidráulica comparable, absorbe más a igual caudal. La diferencia con la PSk2 viene a la vez del rendimiento de la cadena y de que LE LAB elige, en cada familia, la bomba más sobria que sostiene la necesidad.
La producción, mes a mes
Sobre la irradiación real de la región, la producción va de 206,8 m³ al día en diciembre a 362,9 en julio. El dimensionado se hace sobre el mes medio, y la amplitud se muestra tal cual: los meses de invierno bajan de los 250 m³ pedidos. Para un huerto es el buen compromiso, ya que la punta de riego cae precisamente cuando el sol está ahí. Quien necesitara los 250 m³ en diciembre leería este gráfico y dimensionaría sobre el mes más desfavorable, opción que la aplicación propone.

La producción mensual estimada, frente a la línea de la necesidad. La curva azul es la pluviometría, dice la campaña de riego mejor que un calendario.
La entrada en corriente alterna del RSI, y por qué no pesa nada aquí
El variador solar GRUNDFOS RSI tiene una función que el controlador PSk2 no lleva de serie: acepta la corriente alterna. El campo fotovoltaico y una acometida trifásica se conectan a los mismos bornes de entrada del variador, a través de un conmutador de fuentes que impide que estén unidas al mismo tiempo, y el fabricante presenta esta acometida como alimentación de socorro en caso de interrupción del campo solar. Es una ventaja real, siempre que se necesite.
En este huerto nadie lo pide. El criterio no separa pues nada, y la clasificación se juega en lo único que cuesta paneles y superficie, el tamaño del campo. Así es como gana el controlador integrado, aun cuando el variador ofrezca una posibilidad más. En un país vecino, sobre un sondeo mucho más profundo y con la red en el centro de transformación, la misma pregunta da la respuesta inversa, y por buenas razones.
El tamaño del campo decide, la entrada en corriente alterna no pesa
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